De algo estoy plenamente convencida: aquello que das, regresa a ti. No siempre en manos de la misma persona o en la misma proporción, pero sí multiplicado en sus efectos.

La habilidad de dar es propia de todo ser humano y nos permite, con la práctica, crear abundancia verdadera.

Generalmente, el concepto de abundancia siempre está relacionado al dinero y a las posesiones materiales, pero se puede tener salud y amor en abundancia, y es a esto a lo que me refiero cuando hablo de los beneficios que trae consigo el dar.

La Dra. Scilla Elworthy, trabajadora humanitaria, describe la alegría de dar desde la perspectiva de la gente que no tiene nada, recalcando la calidez y el espíritu de generosidad increíbles que tienen estas personas. Textualmente dice: «Cuando estás en un país como Kenia o Uganda, te encuentras con personas que realmente tienen muy, muy poco, pero están encantadas de darte la bienvenida a su casa. Ellas te darán el último huevo que tienen (incluso si sus hijos no han tenido un huevo durante dos semanas). Eso me ha impactado muchísimo, ¡cómo puede haber tanta generosidad entre las personas que no tienen nada! Sus vidas son alegres, son personas cálidas y amorosas. Así que no creo que “dar” tenga nada que ver con lo que poseemos. Sé que suena trillado, pero creo que las más grandes posesiones que tenemos son la alegría, la calidez, la familia y el amor”.

Dar para recibir | Secreto de la Felicidad

Cuando damos, nos expandimos, nos volvemos más alegres y nuestras vidas se vuelven mucho más satisfactorias. A medida que este modelo de conducta fundamentado en el dar se vaya expandiendo por el mundo, y cada vez más personas se vayan alineando con él, el viejo modelo de conducta, que se fundamenta en el egoísmo, llegará a su final, pues una vez la gente comience a mostrar su tendencia natural a la bondad, las personas alineadas con el viejo patrón de conducta empezarán a sentir que su mundo se está reduciendo y que sus vidas son cada vez menos satisfactorias.

Scilla ha observado esta tendencia en su mundo personal: “La gente que conozco que está interesada únicamente en sus propios placeres y en los dividendos que producen sus acciones en el mercado de bolsa, tienen unas vidas que comienzan a cerrarse sobre ellos mismos. Estas personas son cada vez menos felices, están menos satisfechas y se sienten menos gratificadas. Viven en urbanizaciones cerradas y siempre están nerviosas pensando en quién puede venir a meterse a su casa y llevarse sus televisores grandes de pantalla plana. Sus vidas se están empequeñeciendo.»

Dar para recibir | Secreto de la Felicidad

La Dra. Elworthy también cree que el don de “dar” puede traer beneficios para la salud, por lo que señala: “Dar no tiene que ver con tener. Por supuesto, tener el dinero suficiente ayuda a que tengamos una vida placentera, a que tengamos comida y abrigo; no obstante, lo que realmente importa es que tengamos energía vital. Creo que vivir una vida generosa hace que nuestros cuerpos sean sanos.

Es algo difícil de probar, pero casi todas las personas que conozco que son lo que podríamos llamar ‘personas que están al servicio del planeta de una manera u otra’, tienen una vida larga y son muy saludables. No sin excepción, pero esa es la regla.»

La ciencia moderna nos demuestra que Scilla está en lo correcto y que el dar tiene un efecto positivo sobre nuestra salud. No sólo se ha demostrado que nos hace más felices, sino que además es bueno para el corazón y, por supuesto, para el alma.

Un comportamiento bondadoso nos ayuda a construir relaciones personales auténticas y a mantener lazos emocionales fuertes con las personas que queremos. Y unos lazos emocionales fuertes nos ayudarán a producir oxitocina, la cual además de tener un rol en la reproducción y en la lactancia materna, nos protege de enfermedades del corazón y del sistema vascular.

Investigaciones recientes demuestran que el dar nos ayuda a tener buenas relaciones con los demás prolongando nuestra vida. Así mismo, estudios sobre longevidad indican que la calidad de nuestras relaciones personales es un factor vital para que tengamos una larga vida.

Todos nos relacionamos personal y globalmente y, cuando lo hacemos con amor y generosidad, estamos contribuyendo a que tengamos una vida más larga y saludable.

Regala una sonrisa, regala amor y buena energía donde quiera que vayas. Da con libertad, da aquello que quieres recibir y verás como a cambio puedes recoger reconocimiento, aprecio, validación, cuidados, amor y, en ciertas circunstancias, dinero u otras recompensas materiales.

Todos tenemos talentos, intereses y atributos especiales que son parte de nuestra personalidad, pero además de ellos, todos tenemos una habilidad en común que es la de poder amar y cuidar los unos de los otros.

Cuando hacemos nuestro mejor esfuerzo para vivir auténticamente y nos expresamos de la manera más genuina posible, compartimos naturalmente nuestros dones con los demás y con el mundo en general.